Lo que el fútbol puede enseñarnos sobre conducir de forma segura

Lo que el fútbol puede enseñarnos sobre conducir de forma segura
Lo que el fútbol puede enseñarnos sobre conducir de forma segura

Con la emoción que despierta la fiesta más grande del fútbol, millones de personas hablan de estrategias, entrenadores y jugadores clave, sin embargo, fuera de la cancha existe otro equipo que nos acompaña todos los días y cuyo desempeño puede marcar una diferencia mucho más importante: el automóvil, el conductor y su entorno.

Al igual que en el deporte, conducir de forma segura no depende de un solo elemento, requiere preparación, disciplina, trabajo en equipo y capacidad para anticiparse a los riesgos. Se necesita un vehículo en buen estado, una conducción responsable y una corresponsabilidad con todos los que habitan la vía pública.

Si un automóvil fuera un equipo de fútbol, cada componente tendría una función estratégica. Los frenos serían el portero, encargados de evitar que una situación de riesgo termine en accidente; las llantas ocuparían la defensa, proporcionando estabilidad y control en cada trayecto; el motor sería el mediocampista creativo que da ritmo y coordinación al juego, mientras que las luces funcionarían como los extremos que permiten anticipar movimientos y ampliar la visibilidad.

Y por encima de todos ellos está el capitán del equipo: el conductor. De sus decisiones depende que todo funcione correctamente.

Para César Girón, Subdirector de Prevención de Riesgos de Quálitas, una de las principales lecciones que comparten el fútbol y la seguridad vial es que la preparación siempre marca la diferencia.

Así como los equipos entrenan constantemente para llegar en las mejores condiciones a cada partido, los conductores deben asegurarse de que su vehículo se encuentre listo para responder ante cualquier situación. Revisar periódicamente frenos, llantas, suspensión, batería y niveles de fluidos, permite detectar fallas antes de que se conviertan en problemas mayores.

La formación también juega un papel fundamental. Aprender a conducir adecuadamente, conocer el reglamento vial y desarrollar habilidades para reaccionar ante situaciones de riesgo son elementos que ayudan a construir una movilidad más segura para todos.

Sin embargo, incluso los mejores equipos pueden cometer errores. En las vialidades de México, algunas de las faltas más frecuentes siguen siendo el uso del celular al volante, exceder los límites de velocidad, manejar cansado y no respetar la distancia entre vehículos, acciones que muchas veces parecen inofensivas, pero que incrementan significativamente la probabilidad de sufrir un accidente.

La mejor estrategia continúa siendo la prevención: mantener la atención en el camino, planificar los trayectos con tiempo suficiente y conducir sin prisas ni distracciones.

En este contexto, el seguro automotriz puede compararse con el director técnico del equipo. Su función no comienza cuando ocurre un accidente o un partido, sino mucho antes. A través de la prevención, orientación y acompañamiento, ayuda a los conductores a enfrentar cada trayecto con mayor tranquilidad.

Cuando ocurre un percance, coordina la atención necesaria para resolver la situación, desde asistencia vial y apoyo legal hasta el cuidado médico. Posteriormente, contribuye a recuperar la movilidad y reducir el impacto económico que puede generar un siniestro.

Los agentes de seguros, por su parte, desempeñan un papel similar al del cuerpo técnico: escuchan, orientan y ayudan a construir estrategias de protección acordes con las necesidades de cada conductor.

Y es que, aunque muchas personas aún consideran el seguro como un gasto, la realidad es que representa una herramienta de protección ante eventos que pueden ocurrir en cualquier momento. Actualmente, alrededor del 70% de los vehículos que circulan en México no cuentan con seguro, lo que significa que millones de conductores enfrentan riesgos económicos, legales y patrimoniales sin una red de respaldo.

Al final, tanto en el fútbol como en la conducción, las victorias más importantes se construyen a partir de decisiones simples: mantenerse concentrado, preparar adecuadamente el vehículo y contar con el respaldo necesario para enfrentar cualquier imprevisto.

Porque cuando se trata de seguridad vial, el verdadero campeonato no consiste en llegar primero, sino en llegar seguro a casa.